El zinc es uno de esos materiales que, cuando hablamos de reciclaje, puede pasar desapercibido. Sin embargo, este metal no férrico se utiliza muy habitualmente en la industria ya que tiene propiedades protectoras y su capacidad de reciclaje es casi infinita. Para Chatarras Sánchez, el zinc es un material valioso que se recupera, clasifica y devuelve a la economía circular con gran eficiencia.¿te los contamos en este post!
De color gris azulado, el zinc es un metal no férrico, resistente a la corrosión, ligero y maleable. Su uso principal es la galvanización, un proceso que recubre el acero o el hierro con una capa protectora para evitar la oxidación. Tiene muchas propiedades entre las cuales destacamos que es:
- Anticorrosivo y protector del hierro y acero.
- Reciclable sin perder calidad.
- Fácilmente reutilizable debido a su bajo punto de fusión (420 °C)
- No tóxico en su forma metálica.
- Buen conductor térmico y eléctrico.
El zinc en la chatarrería
El zinc está presente en muchos objetos y estructuras comunes, sobre todo en entornos industriales y de construcción como:
- Canalones y bajantes pluviales en edificios.
- Piezas galvanizadas: perfiles metálicos, tornillería o estructuras.
- Chapas para cubiertas o revestimientos de tejados.
- Componentes de automóviles y maquinaria.
- Accesorios de fontanería o sanitarios antiguos.
- Estructuras metálicas ligeras procedentes de restos de electrodomésticos.
En Chatarras Sánchez recogemos chatarra de zinc y estamos pendientes de su proceso de reciclado para que no se pierda y vuelva a circular conforme a la normativa medioambiental vigente.
Normalmente, el reciclaje de zinc sigue los siguientes pasos:
- Clasificación: Las piezas que contienen zinc se separan del hierro, aluminio, cobre y otros metales.
- Desmontaje y fragmentación: Se retiran elementos no metálicos y se preparan los lotes según su pureza.
- Fundición: El zinc se funde a baja temperatura y se separa de posibles aleaciones o impurezas.
- Reutilización: El zinc reciclado se transforma en nuevas piezas metálicas o se reutiliza para galvanizar otros materiales.
Zinc reciclado, ¿para qué se utiliza?
Una vez recuperado y tratado, el zinc reciclado se emplea en diversas industrias para la galvanización de nuevos productos de acero; fabricación de aleaciones como el latón (zinc + cobre); piezas moldeadas en automoción y maquinaria; elementos estructurales ligeros para la construcción; o aplicaciones en la industria eléctrica y médica. Como dato relevante, destacamos que más del 60% del zinc que se usa en Europa proviene del reciclaje.
Además de suponer una fuente de material, reduciendo así la extracción minera, la recuperación del zinc ahorra hasta un 80% de energía, evita emisiones de CO₂ a la capa de ozono, reduce residuos industriales y contribuye a la economía circular local.
¿Tienes zinc para reciclar?
¡No lo tires! En Chatarras Sánchez identificamos y valoramos correctamente las piezas con zinc. Aceptamos desde canalones viejos hasta lotes industriales de piezas galvanizadas. ¡Ayuda a sostener un modelo de producción más limpio y eficiente!


