Saturación de los vertederos: ¿qué ocurre con la chatarra que no se recicla?

Los vertederos suelen ser el destino de la chatarra no reciclada, reuniendo una acumulación de residuos y metales desechados difíciles de eliminar ya que no se degradan fácilmente y que acaban por contaminar el medio ambiente. En este port te contamos qué consecuencias puede tener esto para el planeta y cómo podemos evitarlo.

Degradación muy lenta

Altamente resistentes y duraderos, los metales son ideales para los sectores de la construcción, la industria y la tecnología. Sin embargo, es precisamente esta cualidad lo que les convierte en un material extremadamente lento en degradarse en el medio ambiente. 

Este proceso es especialmente largo en ambientes secos o sellados donde, en ausencia de oxígeno y humedad, pueden permanecer intactos por siglos o incluso milenios. Además, a diferencia de materiales orgánicos como la madera o el papel, los metales no pueden ser degradados por bacterias ni microorganismos, y algunos, como el aluminio y el cobre, forman capas protectoras que impiden su completa degradación. 

Impacto ambiental De la chatarra no reciclada

Por todo ello la creciente saturación de residuos de chatarra metálica en los vertederos, ocupando un valioso espacio en lugares diseñados principalmente para residuos orgánicos y plásticos, se convierte en un grave problema ya que, a la larga generará:

  • Contaminación del suelo y el agua. Algunos metales pesados como plomo, mercurio y cadmio pueden filtrarse en el suelo y llegar a las aguas subterráneas, afectando la calidad del agua potable, mientras que otros como el hierro y el cobre pueden oxidarse y generar residuos tóxicos en el suelo.
  • Contaminación del aire, cuando se queman residuos metálicos en incineradoras o se producen incendios en vertederos, se liberan partículas metálicas nocivas que afectan la calidad del aire.
  • Impacto en la biodiversidad. Ls chatarra supone un grave peligro para la fauna ya que los animales pueden ingerir pequeños fragmentos de metal o quedar atrapados en residuos de chatarra. Además, también tiene efectos nocivos en la flora, dado que la contaminación del suelo puede afectar al crecimiento de las plantas y alterar ecosistemas enteros.

El reciclaje como solución

Aunque es imposible disponer de cifras absolutas y sólo disponemos de estimaciones, algunos estudios sugieren que, a nivel mundial, entre el 20% y el 30% de los metales presentes en los residuos industriales y urbanos podrían no ser reciclados. Esto implica que una parte significativa termina en vertederos o se pierde en otros flujos residuales.

En cualquier caso, queda muy claro que la solución a esta importante problemática ambiental es el reciclaje, gracias al cual conseguimos:

  • Ahorrar recursos naturales reduciendo la necesidad de extraer y procesar nuevos metales y  minimizando la destrucción de ecosistemas.
  • Reducir la contaminación evitando la liberación de sustancias tóxicas en el suelo, aire y agua.
  • Reducir los residuos disminuyendo la saturación de los vertederos y prolongando su vida útil.
  • Beneficios económicos generando empleo en el sector de la chatarrería y reduce costos de producción.

Las chatarrerías desempeñamos un papel determinante en el despliegue de estas soluciones. Desde aquí queremos concienciar al sector industrial en particular y a la población en general sobre la importancia de una gestión responsable de residuos metálicos. Permitir que los metales terminen en vertederos, ¡es un problema ambiental evitable!

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