Los cables eléctricos, a menudo desechados sin darles valor, se han convertido en la era de la sostenibilidad en una fuente rentable y altamente reciclable de metales, especialmente de cobre y aluminio. En Chatarras Sánchez, los recogemos, tratamos y valoramos como lo que realmente son: un material valioso por su condición de recurso estratégico. En este post te contamos por qué, cuáles son los mejores para reciclar, cómo desmontarlos de forma segura y qué hacer con el metal reciclado.
¿Por qué debes reciclar los cables eléctricos?
Los cables están compuestos principalmente por metales conductores (cobre o aluminio) recubiertos por una funda plástica o de goma. Aunque a simple vista parezcan inservibles, en su interior hay materiales con un alto valor económico y ambiental. Reciclarlos es fundamental porque:
- Una tonelada de cables eléctricos puede llegar a contener hasta unos 600 kg de cobre puro.
- El cobre reciclado ahorra un 85% de energía frente a su extracción desde mina.
- El aluminio recuperado requiere apenas un 5% de la energía usada en la producción primaria.
¿Qué tipo de cables puedes reciclar?
- Cables de instalaciones eléctricas domésticas o industriales.
- Cables de electrodomésticos (lavadoras, frigoríficos, hornos).
- Cables de automóviles, maquinaria o centros de datos.
- Cables telefónicos o de telecomunicaciones.
¿Cómo debes desmontarlos y separarlos de forma segura?
Ya sabes que en Chatarras Sánchez siempre recomendamos reciclar los cables, pero hay que hacerlo con seguridad. Por ello temados algunos consejos.
- Antes de manipular el cable, asegúrate de que no esté conectado a la corriente.
- Utiliza las herramientas adecuadas, sobre todo pelacables, cúter con protección y guantes resistentes. Con máquina pelacables podrás separar la funda plástica del núcleo metálico sin dañar el cobre.
- No quemes los cables para quitar la funda. Además de ser ilegal, contamina gravemente y reduce el valor del metal.
- Clasifica por tipo de metal: Si es muy fino y plateado, puede ser aluminio; si es rojizo, es cobre.
- Agrupa por pureza: El cobre pelado limpio (tipo “milimétrico”) tiene más valor que el cable mezclado.
¿Qué hacemos con el metal recuperado?
Una vez recuperados, en Chatarras Sánchez vendemos el cobre y el aluminio a fundiciones o industrias que los reutilizan para fabricar: nuevos cables y componentes eléctricos, equipamiento electrónico, estructuras metálicas ligeras o componentes para automoción y energía renovable.
Así, un cable viejo puede volver a circular en forma de turbina eólica, coche eléctrico o transformador. Es la economía circular en acción.
¿Dónde llevar tus cables eléctricos para reciclarlos?
Si no quieres separarlos y desmontarlos tú, en Chatarras Sánchez, recibimos todo tipo de cables eléctricos, somos gestores autorizados y disponemos de la maquinaria necesaria para su tratamiento y clasificación profesional.
¿Tienes cables acumulados? Te esperamos en nuestras instalaciones o te los recogemos en tu domicilio o empresa.


