Metal Duro, un material estratégico

El Metal Duro es un material considerado estratégico por su gran cantidad de aplicaciones. Sus múltiples propiedades entre las que destacan la resistencia, densidad y dureza, le convierten en un elemento muy utilizado tanto en la industria como en otros sectores como el médico, la moda o la joyería. Este compuesto es también uno de los más valiosos desde la perspectiva de la sostenibilidad, ya que a través de su reciclaje se ahorra energía, se reducen las emisiones de Dióxido de Carbono y se contribuye al fomento de la economía circular. 

¿Qué es el metal duro?

Con el nombre de Metal Duro designamos a un material metalúrgico en polvo formado por partículas duras de Carburo de Wolframio o Tungsteno (el material tiene doble denominación) prensadas y sinterizadas; un metal aglutinante como el Cobalto, cuya proporción oscila generalmente entre el 6 y el 10%; y otras partículas en pequeños porcentajes de Titanio, Tantalio y Niobio. Cuanto mayor sea el tamaño del grano y mayor el porcentaje de Cobalto, material imprescindible ya que actúa como aglutinante, más tenaz será el Metal Duro, y cuanto más fino sea el polvo y menor el contenido de Cobalto será más duro, pero a la vez más frágil.

El Metal Duro es un material considerado estratégico e incluso el gobierno estadounidense lo incluye dentro de los materiales de categoría vital junto a otros como el petróleo. China es el mayor productor de Tungsteno del mundo aglutinando más del 83% de la producción mundial. 

Propiedades del Metal Duro

Entre las principales propiedades del Metal Duro destacan la alta resistencia, la densidad y la dureza, que lo convierten en un material versátil con muchos usos. El Carburo de Tungsteno puede soportar temperaturas extremadamente altas, por lo que es excelente para usar en herramientas de mecanizado y corte, para hornos, y puede utilizarse incluso para conducir electricidad o viceversa. También destaca por su resistencia al desgaste y a la corrosión, incrementado así su versatilidad y singularidad.

Aplicaciones

Las propiedades únicas del Carburo de Tungsteno y sus cualidades excepcionales lo convierten en un material codiciado para múltiples aplicaciones diferentes. Se utiliza en sectores tan diversos como la automoción, la aeronáutica, herramientas de corte, minería, maquinaria, cerrajería, utillaje de medición y control, fabricación de utillajes especiales para arranque de viruta y aplicaciones diversas como herramientas de corte, fresas, escariadores y avellanadores. Este material, incluso ha reemplazado al diamante en múltiples aplicaciones para troqueles y perforaciones.

Además, su valor no solo se limita al campo industrial y de fabricación, sino que también juega un papel importante en el campo médico para la producción de herramientas quirúrgicas, en el mundo de la moda, en la joyería como alternativa asequible al oro y la plata y para otros usos como equipos deportivos, palos de golf, punta de los bolígrafos, bombillas debido a su propiedad resistente al calor, munición perforante e incluso en los satélites espaciales debido a su resistencia a las fluctuaciones extremas de temperatura. 

Reciclaje del metal duro

Los productos fabricados con metal duro, al llegar al fin de su vida útil, siguen siendo valiosos desde una perspectiva ecológica. La fabricación de nuevos productos a partir del reciclaje de metal duro, requiere un 70% menos de energía que hacerlo a partir de materias primas. Por otra parte, la producción es más sostenible y usar materiales reciclados emite 40% menos dióxido de carbono. 

La mayoría de los productos fabricados con Metal Duro son reciclables. A través del proceso de reciclaje se pueden separar los diferentes contenidos y fabricar nuevos productos a partir del metal reciclado.Existen dos procesos de reciclaje del Metal Duro.

El primero es el proceso con zinc en el que el metal se reduce a polvo mediante procesos físicos o químicos sin cambiar su composición con lo que se garantiza un consumo mínimo de energía y apenas se crean residuos químicos.

El segundo proceso es el proceso químico o reciclaje indirecto en el que todos los componentes del Metal Duro se disuelven en sus componentes iniciales a través purificación, extracción y cristalización seguidas de procesos térmicos de pulvimetalurgia que permiten la obtención de productos en polvo virgen

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