En las chatarrerías gestionamos grandes cantidades de residuos industriales, con maquinaria y espacios preparados para nuestra actividad: triaje o selección de materiales, almacenamiento, recuperación…Nos llegan todo tipo de materiales, algunos de ellos peligrosos, y además diversas de las tareas que realizamos entrañan también una serie de riesgos. Para evitar accidentes y episodios indeseados debemos protegernos, por un lado cumpliendo con toda la normativa de seguridad, y por otro lado previendo algunas situaciones y planificando posibles respuestas a aplicar en el caso de una eventual crisis.
Riesgos en la entrada del material
El riesgo más importante que entraña la entrada de los materiales en las instalaciones son las sustancias contaminantes que contienen los productos que transportamos o que nos llegan a la chatarrería así como los materiales inflamables o explosivos.
Cómo podemos protegernos:
- Los vehículos fuera de uso prensados deben haber sido previamente descontaminados.
- Debemos asegurarnos de que los metales provenientes de electrodomésticos no contienen sustancias peligrosas. En el caso especial de los frigoríficos, los trataremos por separado y deben llegarnos a la chatarrería con todos sus componentes (motor, espumas, circuito de refrigeración).
- No podemos aceptar materias explosivas ni que contengan en el interior gases a presión (extintores, aerosoles, bombonas de gas, etc.), ya que, a menudo, el rotor produce chispas que pueden llegar a provocar la inflamación y la explosión de estos gases.
- Los envases metálicos no pueden contener sustancias peligrosas.
Además, debemos ejercer un control de accesos de vehículos y personas, y vigilar las instalaciones y sus dependencias.
Riesgos durante el procesamiento de la chatarra
Al procesar y tratar la chatarra también podemos incurrir en ciertos riesgos, entre ellos:
- Caídas desde plataformas de carga debido a la irregularidad del suelo.
- Contusiones o cortes durante la manipulación de los materiales al utilizar herramientas manuales o a la hora de realizar tareas de supervisión y colaboración.
- Atropellos o colisiones con otros vehículos durante la carga y descarga de la chatarra.
- Derrumbamientos de elementos suspendidos.
- Accidentes por fallos en la maquinaria.
- Fatigas, sobreesfuerzos y malas posturas en el ejercicio de los trabajos realizados.
Cómo podemos protegernos:
- Es fundamental que nuestros trabajadores se protejan todas las partes del cuerpo con un vestuario adecuado a cada tarea.
- Deberemos balizar aquellas zonas en las que los trabajos que se realicen puedan entrañar riesgo para terceros.
- Debemos elaborar un informe de posibles riesgos que deben conocer todos los empleados, y que debe incluir instrucciones sobre el correcto manejo de la maquinaria y su mantenimiento.
- Debemos regular el tráfico, los accesos y el paso de trabajadores en las distintas zonas de la instalación.
- Debemos mantener en buen estado las máquinas, cintas y todo el material que precisamos para llevar a cabo los trabajos de procesamiento de la chatarra.
- Es indispensable mantener limpias y ordenadas las instalaciones, revisar el espacio al final de la jornada laboral así como comprobar que la maquinaria se encuentre en buen estado.
Riesgos en el almacenamiento de los residuos
El almacenamiento de los residuos en la chatarrería debe tener siempre un carácter temporal, a la espera de una reutilización, venta o bien de su recogida por parte de un gestor autorizado.
Los lugares destinados al almacenamiento deben reunir, entre otras, las siguientes condiciones:
- Encontrarse separados de las zonas de trabajo y de tránsito.
- Disponer de suelo pavimentado y encontrarse a cubierto.
- Tener en cuenta las posibles incompatibilidades entre diferentes residuos, de cara a que no entren en contacto y almacenarlos por separado.
- Almacenar las baterías en contenedores específicos.
- Contar con una ventilación adecuada.
- Disponer de iluminación suficiente y segura.
- Cumplir con todos los criterios aplicables según la normativa de almacenamiento de productos químicos que se aplique en cada caso concreto.
- Etiquetar según la normativa.


